¿Qué cosas?. Te encuentro en éste lugar por casualidad a veces pienso que deseaba verte y decirte tantas cosas como reclamarte por hacerme sufrir por tantos años, pero ahora que te miro a los ojos me recorre un escalofrío. ¿Quisiera preguntarte por lo qué lo hiciste?. Sé que las circunstancias me llevaron a actuar de esa manera. Hoy que te miro a los ojos, y veo ese par de ventanas del alma que me dicen tantas cosas: tus miedos que pesan como rocas enormes en tu espalda, tu sufrimiento casi inútil y ridículo que nadie comprende más que tú y ese infame narcisismo que te pone sentimental por no sentir lo que esperas de los demás.
Quisiera pedirte de una vez por todas que dejes tus absurdas exigencias que me vuelven completamente loca, cuando observas a otras mujeres y te comparas pensando que son más bellas que tú, que sus narices son más afinadas, su cintura más delgada que la tuya, sus ojos más grandes que aquellos que me ven con lágrimas en las mejillas. Todas las veces que deseaste no ser tú y vivir la vida de otros, cuando no podías ser más tú. Te pido que decidas quererte con todas tus emociones versátiles que cambian continuamente. Te pido que aceptes tu cuerpo ni delgado, ni gordo. con facciones suaves y a veces duras. Ese cuerpo que te ha enfadado en tantas ocasiones, aquel que pones frente al espejo para reclamarle el no ser PERFECTO, pero ¿Qué es perfecto? ¿Con base a quién?. Te pido que mañana lo mires sin detenimiento y abraces tu cuerpo con todo el amor que sientes que te han negado. No hay más ¡Nadie vendrá a salvarte de tu infierno mental! Ama cada rincón y espacio de tu alma.

amarme