A veces tengo la sensación de que en esencia siempre seremos los mismos, pero evolucionando como personas hacia una mejor versión de nosotros, tengo la teoría de que lo más parecido a nuestro ser, se expresa en los primeros años, de vida como a los 5 o 6 años, uno es simplemente auténtico, curioso, cómico, divertido, sensible tal cual y con unas ganas de hacer mil cosas y experimentar sin miedo, no ha tanta desconfianza, no existen las limitaciones. Uno es y punto, no conoce las reglas de la sociedad y sólo quiere ser feliz.
 
Conforme pasan los años, las creencias de la matrix, nos van quitando parte de esa esencia auténtica y vamos poniéndonos máscaras y adaptando nuestro comportamiento a las situaciones, circunstancias, personas,trabajos, dejamos de ser un poco nosotros, para convertirnos uno más, que busca ser aceptado por personas o cosas que en el fondo ni siquiera van con nuestra esencia,  y las cosas que uno puede lograr hacer con tal no enfrentar un rechazo  pueden ser hasta nocivas.
Es por eso que en  muchos lugares  vemos en relaciones de pareja destructivas, laborales y amistades tóxicas, ambientes turbios, personas diciéndole a otras no puede haces esto o aquello, porque ellos no se permiten ser,creo que la forma de  obtener la felicidad  es dejar esa esencia salir y brillar con la luz propia que no opaca a nadie, ni compite con otro.
Porque todos en el fondo somos auténticos y ÚNICOS y tenemos nuestra propia luz y sombra, esa dualidad perfecta que nos hace humanos ,que si se llega conciliar nos permite vivir en paz.
Afortunadamente cada vez más, mi yo actual, me recuerda a mí yo de cinco años, mi yo de cinco años que platicaba con todo mundo y contaba su día entero a todos, como si fuera la gran novedad del universo con un lujo y detalle y mi papá siempre me decía qué bien hija 🙂 y mi mamá decía ok : pero no platiques tanto y no confíes en todos (llegué a pensar que quizá era malo hacerlo que cuando conocí a mi segundo novio, pero primer amor, novio formal,primer todo,el novio de toda la vida, Mr Right como le decía un buen amigo y usaré para respetar su identidad, no hablaba casi nada, era tímida, callada, sólo hablaba con la sonrisa y la mirada y así la timidez me duró casi 5 meses o 6 , imagínense que hasta los amigos del susodicho hacían bromas  estilo ¡Ya Arantxa, ya no hables tanto!.
Era un multiverso, para quienes me conocen eso les parecería tan ajeno a mí, a mí me da risa ahora, hasta que por fin pude romper las barreras del habla digo duramos casi seis años, vaya que que me conoció muy bien Mr Right.
El punto es que me recuerdo cada vez más a la Arantxa de cinco años, que quería cosas con flores y ropa de color rosa y color blanco y mi mamá me decía: NO, siempre te ensucias la ropa, el blanco es muy difícil de lavar, o ya son muchas cosas rosas elije otro color, qué tal estos.
 
El rosa, el blanco, las flores son símbolos que me atraen desde muy pequeña, y lo siguen haciendo sólo que ahora me atrevo a validarlo , aunque la realidad es que mis amigos son testigos de que me sigo ensuciando la ropa al comer, casi siempre.
 
También me recuerdo siendo la “prota” queriendo ser la primera en el karaoke, imitando los pasos de vaselina,e imitando a Britney en  baby one more time,  jugando a las coreografías con mis primas y amigas,hay cosas que no cambian sigo acaparando el micrófono, haciendo drama, y me encanta expresarme de todas las maneras posibles visuales, escritas, habladas, cantadas, actuadas, en fin, tan así que  recuerdo que a los once  años cuando visité  la Ciudad de los niños, ahora Kidzania, el primer lugar al que visité  fue El foro de  Televisa niños, luego la estación de radio para ser locutora y el teatro, en el primero ya habían entrado los grupos y la señora encargada me dijo que rebasaba la edad  de los grupos que era hasta los diez, porque tenía once años y ya estaba grande,¡qué infame señora!, creo que me engañó, salí tristísima.  En fin hay cosas que ya van muy dentro desde la raíz.
También me recuerdo a mí  a los 4 o 5 años, usando gafitas de colores que salían en los chicles  o venían en las cajas de muñeca barbie, como si fuera la misma Madonna, toda inventada, después dejé de hacerlo un tiempo porque no quería que pensaran que fuera especial o grosera, claro jamás hablaría con alguien face to face con los lentes oscuros.

 Me recuerdo a mí en mis ganas de experimentar muchas cosas y sorprenderme de las cosas más elementales como si fueran no sé de otro planeta, lo sigo haciendo y parece que es la primera vez, sí también me recuerdo a mi yo de cinco diciendo me llamo Arantxa con TX no con Z, que quería hacer de grande muchas de las cosas que hago actualmente. ❤

Seamos libres y felices, y dejemos que los demás sean tal cual.
No hay mayor privilegio, placer o bendición.