En el mundo he observado que están los que no han escuchado a Joaquín Sabina y los que sí y lo amamos o quizá los que no les guste para nada, aun nos conozco muchos de la tercera categoría yo me quedo en la segunda lo oí y me enamoré.

sabina

Estoy segura que Joaquín Sabina es los eventos más afortunados que le han ocurrido a la música hispanoamericana contemporánea. Es un artista por demás extraordinario,   genio y auténtico al máxima potencia pues en una época donde nada parece nuevo y muchas cosas copias sin alma su música es un bálsamo para mí, porque no hay sonido, letra, estilo  que se le parezca, ni tendencia musical que irrumpa en su arte, porqué eso hace Sabina: Arte puro.

Conocido como Joaquín Ramón Martínez Sabina nacido en Úbeda Jaén, España, el 12 de febrero de 1949 bajo el signo zodiacal de Acuario como yo :), casi  compartimos cumpleaños, es un cantautor, poeta y pintor que inició su carrera musical a mediados de los años setenta  con una historia tan extraordinaria como su leyenda, más de cuatro décadas de historia y el tío andando dejando un legado enorme que yo espero en los próximos años me aparezca la noticia de Premio Nobel para Joaquín Sabina.( ay qué emoción)

Sabina estudio Filología románica en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada, y ahí descubrió grandes poetas latinoamericanos como César Vallejo y Pablo Neruda, aunque claro su pasión por la música y su afinidad literaria y poética estaba despierta desde la secundaria cuando leía  Jaimes Joyce, Marcel Proust y Herbert Marcuse y le pidió a su papá a su guitarra.

Aunque en su juventud sus creencias izquierdistas lo llevaron a pertenecer a grupos anti franquistas y lanzó una bomba molotov contra una sucursal del Banco Bilbao  fue detenido por su propio padre y se mantuvo en un corto exilio en la ciudad de Edimburgo en Londres.

Joaquín formaba clubs de cine, montaba obras de teatro y se ganaba la vida cantando en bares, restaurantes y en el metro, era poeta ya desde entonces, aunque él siempre ha insistido que poeta “es un traje que le queda demasiado ancho”.

Las influencias de Sabina  son tan diversas que para mí ha creado un lenguaje único de metáforas y referencias y chistes poéticos que sólo sus fans podríamos descifrar y es que hasta tesis le han dedicado a sus canciones, sonetos y versos.

Y es que las referencias van desde el rock anglosajón, Bob Dylan, Leonard Cohen, The Rolling Stones y  las latinoamericanas como Chávela Vargas, José Alfredo Jiménez, el tango de Gardel, de Homero Manzi, Discépolo y la poesía de César Vallejo, Raúl González Tuñón, Rafael Alberti, Jaime Gil de Biedma y pff seguro me quedo cortísima aquí, pero todas estas alusiones van acompañadas de ironía, sarcasmo, nostalgia, poesía, metáforas.

¿Por qué amo su música?

Es una herencia de un ex novio, de “cuyo nombre no me quiero acordar”, pero no es esa la razón primordial sino  que en su música encuentro las metáforas de  las cosas que me pasan, me han sucedido o siento en ese determinado momento, pero alguien las escribió de una manera tan elegante, poética  y sarcástica que nunca se me había ocurrido a  mí, ni se lo he leído a alguien más por lo que siempre tengo que celebrarle y enfiestarle miles de estrofas  como “Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks”,  “Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel” .

En fin sus canciones además muchas de ellas, son historias con música, tiene canciones visuales como películas en las cuales puedo imaginarme sin problemas las historias con todo y personajes como postales de paisajes muy vividos como las describe en muchas canciones suyas…  “Y nos dieron las diez” por ejemplo.