Cuando me salí de casa de mis padres hace 2 años, para mudarme a un cuarto en un depa en la Roma. Entendí lo que significaba “El cuarto propio” de Virginia Woolf :ese lugar de independencia no me refiero a económica solamente, sino a un lugar seguro, creativo, tuyo, donde te liberas de tus prejuicios y miedos para escribir eso que te nace, aunque pueda incomodar a otros, porque te permites ser libre.

Llevo casi toda la vida inspirada en mi propia vida, escribiendo mucho de mí, de lo que me pasa, quien haya leído un poco mis antiguos post o conozca el trabajo en mi blog sabe a que me refiero, y para ser honesta durante mucho tiempo eso me ha causado un poco de conflicto. Porque expresarme abiertamente de algo que creo o me pasó, más de una vez a alguien le movió y le causó conflicto porque no coincidían conmigo o se vieron reflejados de una u otra manera, incluso una vez compartí en mi Instagram una opinión que no involucraba a nadie, pero ofendió tanto a alguien en un trabajo, que fue usada en mi contra tiempo tiempo después.

Yo me sentí muy vulnerable, que alguien use lo que escribes en tu espacio, desde un lugar vulnerable para atacarte, me parece horrible. En su momento me dolió mucho,pero bueno no ahondaré en eso, esta vez.

Lo que quiero decirte es que encuentres tu cuarto propio, escribe, pinta, canta, cocina, crea, inventa pero no censures tu propia voz, ni permitas que te repriman ese lugar vulnerable que te permite hacer arte y conectar con los otros, desde eso que tú haces y eres.